domingo, 22 de abril de 2012

LA SUERTE ESTÁ ECHADA

Es posible que esta frase resuma como me siento o qué pensamientos tengo. Cuando salgo a pasear oigo todavía los gritos y las risas de los chiquillos y niñas en el parque y en la calle, pero la sensación que respiro, que siento, que incluso veo es que todo está perdido, no podemos hacer nada contra un Goliat que tiene un escudo de dólares y de euros frente las piedras que lanzan desde 2010 nuestros políticos. Se acabó. No tenemos nada que hacer, lo único es adelgazar los servicios públicos y todo lo público. Es famosa otra frase que se le dice a los cochinos, a los cerdos, "engordar para morir". Y en este caso es adelgazar, desmontar y en último término aniquilar los servicios públicos sanitarios y educativos. Da igual que sean los de la rosa o los de la gaviota, es una larga marcha hacia el desastre. Pero no un desastre para los empresarios, los banqueros, los señores con puro, los warren boufet, como dicen nuestros políticos, los mercados, para ellos (y ellas) muy pocos con respecto al total de 7.100 millones de habitantes que poblamos este planeta, para ellos no. Seguirán acumulando más poder, más dinero. Unos entrarán en bancarrota, otros nuevos aparecerán, pero la clase elitista mundial, tiene una forma de pensar. Primero yo, después yo y finalmente, yo. No hay marcha atrás. Mientras tanto, los demás nos conformamos con migajas los más afortunados y con cáscaras de pipas los menos afortunados. Eso sí, dinero para fútbol qué no falte. Dinero para esos mercenarios de la actualidad que no falte. Esos, se ríen de nosotr@s escondidos tras sus teléfonos y sus gafas de sol. Sigamos manteniéndolos. España como el resto de Europa y creo que todo el mundo se basa en los que tienen dinero y los que no. Muy pocos son los que tienen dinero y muchos los que debemos, que es peor, porque ni tenemos e incluso cuando tengamos, tendremos que darlo.

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